4 razones para casarte en Austin, Texas
Una celebración que mezcla el estilo moderno con la esencia vibrante del sur de Estados Unidos. Desde el primer instante, Sofía y Franky supieron que Austin sería el escenario perfecto para contar su historia de amor. Una ciudad donde lo sofisticado convive con lo artístico, donde la música late en cada rincón y donde las bodas adquieren una personalidad única: cálida, creativa y profundamente auténtica.
La pareja eligió uno de los espacios más representativos de la ciudad, un venue que honra la arquitectura contemporánea mientras abraza la naturaleza característica de Texas. Allí comenzó un día lleno de emoción, detalles exquisitos y una estética impecable que marcó cada momento de la celebración
Getting Ready con estilo: un inicio lleno de emociones.
Sofía inició su mañana acompañada de sus damas de honor, envuelta en risas, música y la energía emocionante del gran día. El glam, en manos de Anthea King creó un look radiante y elegante que acompañó a la perfección el vestido de Naama Navipur y el delicado velo diseñado por Kate Haley. Cada elemento reflejaba su esencia: sofisticación moderna con un toque artístico.
Mientras tanto, el equipo de Laura Almodovar transformó el venue en un escenario editorial.
Flores con texturas, movimiento y color por parte de REMI + GOLD FLORAL ATELIER llenaron el espacio de vida. Cada mesa, cada rincón y cada detalle estaba pensado para reflejar la fusión perfecta entre diseño contemporáneo y frescura tejana
Una experiencia que celebra lo local con un toque internacional.
Austin no solo es conocida por su creatividad, sino también por su gastronomía y coctelería. Durante la recepción, los invitados disfrutaron de una propuesta culinaria impecable de
PG Special Events Catering, acompañada por cocteles artesanales preparados por
Laguna Lounge, quienes crearon una barra espectacular inspirada en sabores locales.
La sorpresa que se robó todas las miradas.
El ambiente tomó un giro encantador con la presencia de las adorables llamas de Leslielanellamas, quienes se robaron miradas, sonrisas y momentos inolvidables, añadiendo ese toque único que solo una boda en Austin puede ofrecer.



